Organizar una boda tiene un punto curioso: durante meses parece que hay muchísimo tiempo y, de pronto, todo empieza a necesitar una fecha. La papelería no es una excepción. Save the date, invitaciones, minutas, seating plan y agradecimientos tienen momentos distintos, y ordenarlos bien evita prisas que no aportan nada.
No hace falta vivir con una hoja de cálculo pegada a la frente. Lo importante es entender qué piezas dependen de otras y cuáles conviene decidir con margen.

Antes de hablar de meses: pensad en quién tiene que organizarse
No es lo mismo una boda con invitados que viven cerca que una celebración a la que media lista tiene que viajar. Cuanto más desplazamiento, alojamiento o coordinación requiera el día, antes conviene comunicar la fecha.
Si la boda es local, entregar las invitaciones unos 3-4 meses antes suele funcionar muy bien. Si muchos invitados vienen de fuera, os casáis en otra ciudad o la fecha coincide con verano, Navidad o un puente, es más cómodo acercarse a 5-6 meses.
Save the Date: 8-12 meses antes
No es una invitación formal. Es el primer aviso y resulta especialmente útil en bodas de destino, fechas de temporada alta o celebraciones con muchos invitados que vienen de fuera. Nombre, fecha y ciudad suelen ser suficientes.

Invitaciones: normalmente 3-5 meses antes
Aquí ya contamos la boda de verdad: quiénes sois, dónde celebráis, horarios y toda la información que vuestros invitados necesitan. El plazo concreto depende de vuestra situación y del tipo de diseño que elijáis.
- Para una adaptación sencilla de uno de nuestros diseños, el proceso es más directo.
- Si partimos de una idea nueva o construimos una identidad completa, conviene reservar más margen para diseñar, revisar y producir con calma.
Entregar no es lo mismo que encargar. Si queréis repartir las invitaciones dentro de tres meses, no conviene empezar a diseñarlas justo tres meses antes: hace falta tiempo para elegir, adaptar textos, revisar pruebas y producir.
¿Y Navidad? Puede ser un buen momento para entregarlas en mano
Si sabéis que vais a reuniros con buena parte de la familia en Navidad, puede ser un momento precioso para entregar invitaciones personalmente. Solo hay que comprobar que esa fecha encaje con vuestro calendario real y que no os obligue a diseñar o producir con prisas.

Papelería del día B: cuando la lista empieza a estar cerrada
Minutas, meseros, marcasitios o seating plan dependen muchas veces del número final de invitados y de cómo se organiza la celebración. Nosotros preferimos empezar a trabajarlos con varias semanas de margen y no esperar al último recuento para diseñarlo todo de golpe.
Nuestro mínimo de producción: 3 semanas
Para pedidos personalizados trabajamos con un mínimo general de 3 semanas. No significa que todo deba encargarse exactamente tres semanas antes. Significa que, una vez cerrado el encargo, necesitamos ese colchón para preparar, revisar, producir y entregar bien. Si necesitáis algo antes, escribidnos antes de comprar y comprobamos si podemos asumirlo.
Un calendario rápido para guardar
- Save the Date: 8-12 meses antes.
- Invitaciones: normalmente 3-5 meses antes.
- Si muchos invitados viajan: acercarse a 5-6 meses puede ser más cómodo.
- Papelería del día B: empezar cuando la lista y la organización estén suficientemente avanzadas, sin esperar al último momento.
Y si todavía no sabéis por dónde empezar, no hace falta decidir toda la papelería de una vez. Podemos empezar por las invitaciones de boda y dejar que el resto crezca desde ahí.